Desde La Morada de Clermont, tu Refugio. Jueves 3 de julio de 2025. Narraciones del Abuelo Lean – Radio Comunitaria FM Libre, 92.7
¡¡¡Hola, hola querida Pety, muy feliz día del locutor para vos. Hola, Juan Carlos, nuestro querido operador, ¡¡¡hola mis queridísimos oyentes!!! 😄📻
Hoy les traigo una historia que descubrí hace poco en mi casa, en mi ermita urbana. Una historia que empezó en el rabillo del ojo… y terminó con un dragón invisible rugiendo en la cocina.
Como les contaba el jueves pasado, los ermitaños cultivamos especialidades que se convierten en pasiones. Muchas nacen en los juegos infantiles y luego se refinan como hobbies adultos. Uno de los míos fue el esoterismo. Y sin querer, la fantasía se me transformó en realidad mística.
Sí, así como lo escuchan: en mi vida convive el rigor del realismo con la suavidad de lo invisible.
Cuando vivía en B° Marechal, en un pequeño loft, empecé a notar sombras que cruzaban por mi costado trasero cuando escribía. Sombras rápidas, como queriendo ser vistas sin ser captadas. También escuchaba ruidos raros.
Consulté a una experta y me dijo: “Hay una presencia”. Pero protectora, no maligna. Me quedé tranquilo… aunque alerta. 👀🕯️
Con el tiempo me mudé a La Calera y todo eso desapareció. Hasta que el 14 de diciembre pasado, tras varios años de viajes, regresé a Pueblo Alberdi. Mi actual hogar la Morada de Clermont se convirtió en mi primera casita propia.
Al poquito tiempo, volvieron las sombras. Esta vez, cuando las veía por el rabillo del ojo, simplemente me decía: “¡Qué fantasmaso!” 😄👻
Pero lo mejor vino una de estas noches de mucho frío. Estaba escribiendo bajo la tenue luz ámbar, luego de haber apagado las que les llamo; de oficina, que son esas blancas fuertes de led que ese venden ahora.
En efecto, para cuando ya quiero ir cerrando el día pongo una lámpara Edison, que son de esas con filamentos gruesos que se están usando en los bares como para lograr una ambientación cálida.
Siguiendo una tradición ancestral y luego de haber usado a lo largo de mi historia, tanto urbana, como rural, lámparas a kerosene y velas de todo tipo, ahora tengo pequeñas lámparas de vidrio que son de aceite o parafina líquida y que también las llaman, lámparas hoteleras, que cumplen idéntica función; la ambientación cálida.
Contrasta con esto rústico, el reflejo de un monitor inmenso que uso y la ambientación sonora que me acompaña que son muchos tipos de música, pero en particular, a esas horas, la musica de relax y a veces chamánica, con instrumentos típicos de entre los que yo prefiero el tambor.
Como mi casa es eléctrica, había encendido el hornito con sus dos anafes que tengo, para aliviar el clima, puse una olla tipo Essen con agua hirviendo y le agregué cáscaras de mandarina. 🍊🔥
El aroma que emanaba no era simple: era medicina aromática también ancestral, parte de mi Medicina Pardo, que la he llamado así en honor a mi abuela paterna Juana Pardo, descendiente comechingona de la línea Rojas.
En ese momento, el aire cambió. Apareció un ruido… No era un zumbido eléctrico. No era la olla hirviendo. Era un ronquido profundo, como el aliento de un ser grande. Muy grande. Y lo supe, sin saber cómo: era un dragón. 🐉💨
Un dragón invisible, sin escamas, ni alas, pero rugiente. Un guardián del hogar, hecho de vapor y sombra. Lo sentí cuidando mi cocina —el corazón ancestral de toda casa— y entendí que me había seguido desde Marechal, pasando por La Calera, hasta esta ermita definitiva.
Lo bauticé Umú Yel, que significa “el que cuida el templo del alma”. Desde entonces, cuando baja la luz, cuando sube el vapor, cuando vibra el silencio… sé que él está ahí. Y me cuida. 🕯️🌫️
Los místicos no estamos locos. Tal vez seamos almas viejas… Tal vez almas niñas. Pero les aseguro: toda alma vieja es jovial por naturaleza. Y toda alma jovial, cuando ve una sombra fugaz en el rabillo del ojo… no se asusta. ¡Se ríe y dice: “¡Qué fantasmaso!”! 😄👻
Gracias por escucharme. Soy el Abuelo Lean, desde la Morada de Clermont, en este micro que es un templo sonoro: Narraciones del Abuelo Lean. Nos encontramos el próximo jueves, si el dragón quiere… 🐉📻🕯️
No hay comentarios.:
Publicar un comentario