Centavitos que salvan la dignidad
En la era de los billetes de $20.000, esa que empezó hace muchos años con los primeros de alta denominación, los de $100, que eran iguales a U$S 100, o sea que valían mucho más que los de $20,000 de hoy. En esta era en que con estos $ 100 de hoy solo nos alcanzan para un par de caramelos..., en esta era los centavitos pueden marcar la diferencia. Literalmente.
Ayer viví una escena tan curiosa como hermosa. Había pedido prestados $5.000 para comprar jabón líquido para la ropa y suavizante. Más allá de que pude adquirir ambos productos —muchísimo más baratos sueltos que en los hipermercados— lo que vino después fue aún más gracioso.
Ya entrada la noche, me dieron ganas de darme un gustito económico: cuatro alfajores Marte por tan solo $1.000. Revisé mi billetera de Mercado Pago y tenía... $999,55. ¡Bronca! Por esos míseros 45 centavos no podía comprarme los alfajores. Y me daba vergüenza pedirle al kiosquero que me fiara tan poquísimo dinero o confesarle que tenía tan poquísimo en la billetera.
Pero en segundos, como quien encuentra una moneda en el fondo del cajón, vi que en mis reservas había $0,67. Me transferí a mí mismo, pasé al frente y de repente tenía $1.000,22. ¡No tuve que dar ninguna explicación! Jajajajajaja.